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01. Hielo (1996)

Amanece un día en el que el cielo eres tú.
Las constelaciones mienten; mi brazo derecho, mi calma… Eres tú.
Permaneces quieta mientras yo siento a la muerte.
No tengo sangre ni rumbo, ahora pareces diferente…

Dime si esto no es real, tengo frío y aún no es septiembre.
Dirás, “yo también”. Siempre fuiste generosa.

Amanece un día en el que el sueño eres tú.
Las apariciones muestran la misma silueta que tienes tú.
Permaneces quieta mientras yo beso a la muerte.
No tengo sangre ni rumbo, sólo intento no perderte.

Dime si esto no es real, tengo frío y aún no es noviembre.
Dirás, “quédate”. Siempre fuiste caprichosa.

No es hora de irse, nunca pienso en regresar.
No deberías tardar en olvidar mis promesas.
No es hora de irse, nunca pienso en regresar.
Y tú no deberías tardar en olvidar mis promesas…

Y amanece un día en el que puedo ser tú.
Las conversaciones pierden el talento y la magia, esa eres tú.
Permaneces quieta mientras yo busco a la muerte.
No tengo sangre ni rumbo, no tengo nada que ofrecerte.

Dime si esto no es real, tengo frío y aún no es diciembre.
Dirás, “olvídate”. Siempre fuiste rencorosa.

No es hora de irse, nunca pienso en regresar.
No deberías tardar en olvidar mis promesas.
No es hora de irse, nunca pienso en regresar.
Y tú no deberías tardar en olvidar mis promesas…
No deberías tardar…

Letra y música: Enrique Campos.
Producción, arreglos: Franco A. Simonetti.
Guitarra eléctrica: Javier Mellado.

En Spotify. En Bandcamp.